¿Qué hacemos en la crisis?

Comiendo ayer con unos clientes, entre unos temas y otros, apareció (oh, sorpresa) el de la crisis. Y hablando de lo que realmente debe preocuparnos de ella y de lo que es actuar más con el miedo que con la cabeza, me vino a la mía una historia que leí en un libro (Javier Alfonso Rivas, Comportamiento del Consumidor, Ed. Esic) y que siempre me ha parecido aleccionadora. La transcribo como la cuenta el autor que, a su vez, afirma haberla oído por ahí:

Había una vez un ciudadano que vivía al lado de una carretera, donde vendía bocadillos. Era sordo y, por lo tanto, no escuchaba la radio. No veía bien y, en consecuencia, no leía la prensa. Pero eso sí, vendía buenos bocadillos.

Arrendó un trozo de terreno, colocó un gran cartel y anunciaba su mercancía gritando a todo pulmón: “Compren deliciosos bocadillos calientes”. Y la gente compraba.

Aumentó las compras de pan y de carne. Compró una parada mayor para poder ocuparse mejor de su comercio. Y trabajaba tanto que dispuso que su hijo volviese de la Universidad, donde estudiaba ciencias empresariales, para que le ayudara.

Entonces, sin embargo, ocurrió algo importante. Su hijo le dijo: “Padre, ¿es que no escuchas la radio ni lees la prensa? Estamos padeciendo una grave crisis. La situación es francamente mala, peor no podía estar…”

El padre pensó: “Mi hijo estudia en la Universidad. Lee la prensa y escucha la radio. Tiene que saber lo que se dice”.

Compró, pues, menos pan y menos carne. Quitó el cartel, dejó el arriendo del terreno con el fin de eliminar gastos y ya no anunciaba sus bocadillos.

Y las ventas disminuyeron cada día más.

“Tenías razón, hijo mío”, le dijo al chico. “Verdaderamente estamos sufriendo una grave crisis”.

Bueno, que la crisis no acabe con las buenas prácticas. Y más de nuestra opinión, en el post de este mismo blog “Departamento financiero Vs Marketing”.

   

2 comment(s) on “¿Qué hacemos en la crisis?

  • Estoy completamente de acuerdo con lo que decís en el artículo, cuando estamos en tiempos de crisis, parece que lo más normal es apretarse el cinturón y minimizar recursos en imagen de empresa, comunicación… Sin embargo desde mi compañía proponemos algo distinto, desmarcarse de la competencia a través de un mensaje claro y bien dirigido hacia el mercado potencial que tengamos, ya sea a través del producto o de la propia empresa.

    Es hora de atacar a aquellos que por no invertir se quedan parados, mientras que los usuarios y consumidores siguen andando y reclamando servicios que podemos ofrecer.

    En definitiva, para eso precisamente está el marketing, para saber captar en cada momento lo que los consumidores demandan y poder ofrecerselo.

    Un saludo y enhorabuena por el blog.

  • Armando:

    Gracias por el comentario (no te las he dado antes porque estaba de vacaciones). Veo que vamos por la misma línea. Siempre se ha dicho que a río revuelto, ganancia de pescadores.

    A pescar entonces.

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